Archive | Actualidad RSS feed for this section

8 Instrucciones para una contaminación informativa sana

10 Oct

Que se murió este, que secuestraron a aquel. Mataron a uno, robaron a algunos. Piquete, violaciones, choques, caos, cortes, corridas, salideras, entraderas, extorsiones y más y más mierda. Todo eso se puede ver -y leer- en los noticiosos argentinos. Uno se despierta y si es un poco masoquista puede desayunarse con esa parva de noticias, que lo único que hacen es mostrarte que tu existencia en este mundo es totalmente al pedo y de pedo. Entonces que mejor que un par de consejos, de apostillas, para tragar mejor la medialuna o la galleta con la que desayunas cada mañana y no bañarse tanto de caca o al menos, elegir con que caca nos queremos bañar. Dado que nada bueno puede salir de tanta mierda, la pregunta es, ¿para qué necesitamos saber esas porquerías? ¿Qué cambio le hacen a mi vida? Probablemente para alimentar nuestra cuota de morbo diaria, necesaria para no detener esa máquina interna de alertas, miedos y paranoia que poseemos. Pero, mejor, vamos al grano:

1.Los primeros momentos de la gran noticia son de total redundancia, todos los noticieros se matan por dar alguna primicia, cosa difícil porque todos están tan al pedo, que se chocan entre sí e informan lo mismo y mal. Y en caso de que tengan, o mejor dicho, inventen una novedad es de una desprolijidad tan alarmante que da ternura en lugar de pena. (Ejemplo: Secuestro. Canal informa: URGENTE – Así fue el secuestro. Muestran DOS imágenes de dos autos circulando por la calle. La repiten, le meten garabatos y te cuentan todo lo que no paso en el video y que sí ellos son capaces de informarte). (más…)

El peluquero es mejor que Messi

15 Jul

Nico está sentado mientras Sebastián, el peluquero, le está cortando el pelo. Están callados, la presencia de un nuevo cliente (yo), quizá los haya inhibido acerca del tema que estaban charlando. O no. No pasó mucho tiempo para que una nueva persona ingresara al local. “Hola Enri”, lo saludan peluquero y cliente. Ya me alcanzaba para darme cuenta que no solo iba a someter mi cabeza a un peluquero nuevo, sino también que además de ya dejar bastante que desear el lugar (sobre todo por la desprolijidad y todo “lo armamo’ así nomá” del local), el reducto funcionaba como punto de reunión de amigos, o de al menos, clientes muy asiduos. Enri no respondió el saludo, se sentó y dijo:
—Y bue, ¡ya tá! Ahí lo tenés al nene mimado de la gente, ni una puta pelota corrió.
Nico cabecea afirmando freneticamente a pesar de que le estaban rapando la nuca. —Sí, dejate de joder. Forro. No hizo una mierda—, dispara luego de que el peluquero le tomara la cabeza para que pare de moverse.
—El Mundial había que ganarlo, ya que llegamos a la final, tenés que aprovechar y ganar. Y te digo más, el Cuqui Silvani, ese gol lo hacía— dice el peluquero.
—¿Silvani? Silvera, boludo—corrige el que estaba sentado.
—Seee, jajaja. Silvera, hasta Mancuello hacía ese gol— mete bocado Enri, sentado al lado mío y ya mirando Olé por el celular. —El jugador del pueblo, afuera, mirando la nada y estos muertos ni corrieron. Los tres de arriba. Y Agüero, otro forro más. Por lo menos tenés que correr. Messi no corrió. ¡No corrió una sola pelota! Baja, corre. Mostra algo.
—¡Sí! El jugador del pueblo faltó. Con ese, lo ganábamos— sentencia el peluquero. (más…)

Escape

20 Abr

El día estaba siendo demasiado complicado, la prueba del psiquiatra para ver como andaba sin pastillas parecía estar equivocada. Eran las cuatro de la tarde y ya se había puteado con cinco tipos en la calle. Cada vez que se peleaba se acordaba de las palabras del doctor; “tienes que controlar tu ira interna, respira y cuenta hasta diez”. ¡Anda a la puta que te parió, vos, la respiración, las matemáticas, el buda y la reconcha de tu madre vos y tus pastillas del orto!, soltó luego que el chofer del  112 le escupiera el parabrisas y lo mandara a visitar la pija más cercana que encontrara. Recién ahí respiró por primera vez en el día. Sabía que tenía dos alternativas, o se bajaba del auto y se caminaba las cuarenta cuadras que faltaban hasta su casa o hacía caso a las palabras de tu médico y seguía viaje lo más tranquilo posible.

Un par de bocinazos lo volvieron a su realidad, estaba en el medio de la avenida, con luz verde y estaba atrasando todo el tráfico. Arrancó y vio que el colectivo seguía delante de él, esta vez a casi una cuadra. Volvió a respirar y puteó al doctor, de vuelta. Se dijo que no iba a putear más, al menos hasta que terminara el día. En lo que quedó del trayecto, un auto lo encerró y un motoquero lo mandó a chupar otra pija. Le molestaba más que le vociferaran insultos que comúnmente eran dirigidos a mujeres que lo putearan.  ¡Tengo cara de puto o que mierda, la puta que lo parió! Trigésimo insulto en el día y segundo gritando solo en el auto y promesa rápidamente incumplida. (más…)

Competencia o Pretemporada

24 Ene

Carlos Medeiro es preparador físico. Trabajó en la AFA con los juveniles hasta hace unos años y tuvo el agrado de entrenar a Messi, cuando el crack estaba asomando. Entre sus colegas su labor es reconocida y su trayectoria aún más.
He hablado con el un par de veces sobre fútbol y recuerdo una charla sobre la preparación física en el fútbol argentino. Una de las preguntas que siempre me taladró el cerebro es porque si el fútbol se juega en una superficie X (o sea, pasto), las pretemporadas se hacen en una superficie Y (o sea, arena). Las cargas, los esfuerzos, los movimientos, todo, es diferente. Recuerdo que me dijo que era, en su opinion,  un error hacer eso, aunque era muy difícil de cambiar porque al argentino le cuesta hacer modificaciones tan radicales y además romper con esa especia de “legado cultural” o de “toda la vida” era aún más dificiles.
Así todo, surgió el tema de las pretemporadas. Si sirven, para que se hacen, porqué se hacen. Entonces, acá está; para aquellos que quieran entender un poco más el tema y porque no, el fútbol. (más…)

And the Oscár goes to…

17 Oct

A veces la internete deja cosas interesantes, no todo el grupo (?). Pero para ir directo al grano, paso a responder y recomendar un par de cosas. Gracias a invisiblemente.blogspot.com.ar, mejor dicho a Polanesa que me acercó dicho cuestionario y me alcanzó el premio para que yo se lo alcance a otros… A ver que sale:

El premio se llama Liebster Award, lo otorga The Villacresporker y estas son las consignas:

A) Nombrar y agradecer el premio a la persona o blog que te lo concedió.
B) Responder a las 11 preguntas que te hayan formulado.
C) Conceder el premio a 11 blogs y proponerles 11 preguntas para responder.
D) Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo.

 

1. ¿Alguna vez tuviste un sueño premonitorio? Contame más.
Más que sueño, dicen que como escorpiano uno tiene cierto sentido de “pre visión” o algo así. Lo cierto es que sin soñar, quizá imagino o pienso que algo puede pasar, y a veces pasa. La última fue en una pizzería en Banfield. Entré y al mirar lo que la puerta abierta de la cocina permitía me dije “no me gusta esto”. Pero bue, no daba hacer una escena un viernes a la noche. Así que nos sentamos, pedí una pizza con rúcula y tomate cherry y cuando iba a morder de tercera porción, en el centro del tomatito que estaba justo en el centro de la pizza, había una reluciente y jovial cucaracha, tratando patas pa’ arriba, de salir de su prisión ficticia. En fin, no comí más y me fui. ¡Ah! me olvidaba: el lugar se llama La Chavela, queda sobre la avendia Alsina.

2. ¿Qué te llevó a escribir o dibujar o a hacer esas cosas que solés hacer en tu blog?
La necesidad de expiar broncas y dejar de romper cosas. También las ganas de sacar lo que uno tiene adentro, en una de esas a alguno le sirve, ¿no?

3. ¿Con qué escritor, dibujante, prócer, astrofísico, personaje célebre en general te sentís más identificado? (Una vez me preguntaron esto en una entrevista de trabajo, todavía estoy pensando una respuesta adecuada)
Eh… Bue… Admiro a San Martin, Belgrano… pero hoy estoy no estamos en épocas de revoluciones, aunque así lo parezca. Fernando Peña.

4. ¿Tuviste la necesidad de borrar alguna entrada de tu blog? De ser así, ¿por qué?
¡Sí! Releer lo que se escribió, a veces, puede ser contraproducente. Sobre todo si la verborragia salió por estar caliente o por escribir sin ganas.

5. ¿Una buena pizzería por tu barrio?
El Rubí. El mozo, el pizzero y el cajero viven en la película de Woody Allen Medianoche en París.

6. ¿Qué te incentiva hoy a seguir actualizando tu blog, y qué te desmotiva?
Me incetiva las ganas de seguir expresando lo que pienso, de vomitar lo que nadie te escucha. Me desmotiva la poca repercución, que tenga muchos días sin ganas de escribir o que no logre hacerlo más grande. Y no lo digo por ser masivo, sino por no poder hacer del blog un sitio de referencia, que en mis pequeños deseos de trascender, me gustaría que tenga.

7. Sin repetir y sin googlear, países que empiecen con O.
Omán

8. Honestamente, ¿cuánto tiempo de tu vida le dedicás a esto? Ya sea escribiendo, leyendo, pensando en lo que vas a subir, visitando otros blogs, revisando estadísticas, censurando comentarios, etc.
Todos los días. Estoy muy empachado últimamente, necesito verde y montaña.

9. Estás hace hora y media en la cola de un banco para pagar unos impuestos que no te pertenecen, cuando de repente entran diez ladrones enmascarados y armados a saquear todo el asunto. Increíblemente y como si vivieras en una película de Hollywood, llegan 35 patrulleros a intentar resolver la situación. Como tenés una suerte del orto, los ladrones te toman de rehén a vos y dejan que el resto de la gente se vaya a continuar con sus alegres y despreocupadas vidas. Entonces se sacan las máscaras y, para tu sorpresa, se trata de diez extraterrestres que te proponen llevarte a su planeta por fuera de este universo para hacer unos experimentos con vos, a cambio de dejarte con vida. Como no sos ningún boludo, aceptás, pero les pedís por favor que te dejen llevar un par de libros y algunos discos para hacer más llevadero el tema. Los tipos se ponen algo nerviosos y después de algunos sustos, deciden concedértelá pero a medias: tenés que elegir o música o libros. ¿Qué elegís?
Libros. Y arriesgo el porqué; la música la cantas igual; en cambio el libro te hace cantar, imaginar e inventar.

10. ¿Cuál considerás que fue el mayor logro de tu vida?
Irme a vivir a El Calafate. Por ese logro tengo tres logros que valen más que mi vida.

11. Y esta es clave: empanadas de carne, ¿con o sin aceitunas?
Sin. Cortadas a cuchillo y fritas.

Pido un poco más de tiempo para completar la segunda parte.

Saludos y gracias.

La hinchada

17 Jun

rojoHay varios enfoques para explicar el porqué del descenso de Independiente. El más pertinente es el futbolístico, porque es el que puede llevarse a debate, a analizar en profundidad y a buscarle el origen a esta debacle. Sin embargo, prefiero hacerlo desde el lado pasional. Desde el costado emocional, porque ahí tengo una verdad y solo una. La mía. No porque sea autoritario o demagogo, sino porque es pasión. Y la pasión, es como el ser humano, las hay parecidas, nunca iguales. Por eso prefiero escribir desde las emociones que se generaron en mí, mientras iba viendo como descendía Independiente.
Cuando la resignación es tan abrumadora que te saca del foco futbolístico para meterte en la piel de la camiseta y sentir que es no poder, ya no importa el resultado, ni el porqué, tampoco si no tuviste suerte, si las milochocientas cábalas no te funcionaron, si el árbitro no ayudo y si los rivales “ahora juegan bien”. Sólo importa la manera. Y no me refiero a la manera en que el equipo pierda o enfrente su lado más oscuro. Hablo de la forma en que el hincha recibe ese mazazo, como se para frente a ese momento y de que manera lo enfrenta. Cuando las miles de almas que el sábado estuvieron en la cancha, entendieron que el final era inevitable –a pesar de que muchos ya lo tenían asumido mucho tiempo antes- y entendieron que lo que había que hacer era gritar cuán fuerte y potente pueda la garganta y juntar todo el aire posible que los pulmones pudieran aguantar para sostener ese grito en el tiempo, lo que hicieron fue elevar la categoría de un club (de fútbol) que hacía años la había perdido. Perdido entre otras cosas, porque en los últimos 24 torneos, ganó, peleó en dos y en los restantes terminó de mitad de tabla para abajo. Ese aliento, logró que se estremezcan y regocijen de emoción y orgullo esos hombres (esas ánimas), que décadas atrás hicieron de un grande un gigante. Que desde una tele, una radio o un monitor miles de personas empaticen (y no solamente simpaticen) con lo que es ser de Independiente. Ese aliento, esas ganas de no querer irse del estadio para vitorear esos colores, para enaltecer esa camiseta puso en la órbita de lo extraordinario lo que la pasión y el amor por algo ilógico pueden lograr.
La hinchada de Independiente, que nada tiene que ver con la nefasta y mercenaria barra brava, le recordó al fútbol argentino que hay cosas con las cuales no se puede luchar. Y hablo de esa pasión. La misma que seguramente tiene cualquier hincha genuino de cualquier club de fútbol del país, pero que pocos logran demostrarla desde el lugar que les corresponde y debe. Porque ningún hincha legítimo de Independiente puede vanagloriarse o alzar su voz repicando que el sábado no rompió nada ni generó disturbios. El hincha, el que vive fútbol, conoce que esa actitud lo iguala con la barra brava, con el pelutodo, el forro y el hijo de puta que solo va a la cancha para cagarle la vida al otro. No alienta. Lástima. Por eso, los que alentaron son los que entienden que esto es un juego. Que por más que duela, por más que no quieras que tu hijo llore de dolor, por más que quieras darle un beso padre al que tenes al lado y decirle que no moquee más, todo, todo, sucede por algo.

Lo que le pasó a Independiente sirvió para mostrarle a los que hoy los dirigen, los que mañana vendrán, estos que tuvieron los huevos de ponerse la camiseta, esos que ni un gramo de dignidad poseen y abandonaron a sus compañeros en pleno naufragio y aquellos que van a llegar, sepan, comprendan y entiendan, que Independiente no es ese club grande, que ganó siete libertadores y catorce títulos. No es un club que sale con la etiqueta de orgullo nacional. Tampoco el tiene una hinchada amargada o un equipo que, a pesar de nunca usar una casaca rosa, lo llaman así. Independiente no es esas tres últimas temporadas donde no pudo sacar ni siquiera en alguna de ellas 50 míseros puntos, ni esa dirigencia que pagó y paga para que periodistas lacayos salgan a defender lo indefendible. Menos es esta dirigencia que desde la ineptitud futbolística apresuró un poco más este final. No son estos jugadores que por más que “hayan puesto todo”, durante 38 fechas no pudieron contra rivales de categorías similares y hasta inferiores. Tampoco los que se fueron y mandan mensajitos por Twitter para simpatizar con el hincha.
Independiente es otra cosa. Es el viejo club modelo, ese que tenía dirigentes que pedían disculpas con lágrimas en los ojos si no podían pagar una mensualidad. Es ese equipo que se hizo hombre en plena adversidad y que desde su fundación priorizaba la ética y dignidad deportiva por sobre un resultado. Una institución que eligió una manera, un como, para lograr un fin y no solamente alcanzar objetivos porque sí. Independiente es esa estirpe que se transfiere invisiblemente entre padre a hijo, abuelo a nieto, amigo a amigo, hincha a hincha y que cuando tiene que decir de que cuadro es, pronuncia con fuerza y aplomo, con hidalguía y orgullo cada sílaba; IN-DE-PEN-DIEN-TE. Eso era Independiente y algo todavía es. Por eso, cuando pasa lo que pasó, solo queda quitar el sarro existente y volver a fundarse sobre la misma gloria en que se supo vivir.

Los títulos, las copas, los clásicos ganados son cotillón. Aderezan una historia que los precede. Independiente existe a pesar una conquista. Las conquistas por sí solas, no son nada. Potencian, sí, la estirpe ganadora. No la engendran. Las formas, las ideas, la mística, el honor y la dignidad, son el puente hacia el premio final. Pero no confundir; para llegar a la cima, se necesita de cimientos fuertes que te sostengan.

Apostillas de una victoria efímera

28 Abr

Independiente ganó después de largas fechas de no merecer, penar y, obviamente, hacer las cosas mal para no ganar. Brevemente, a horas del primer triunfo de Brindisi como DT del rojo, hete aquí algunas conclusiones para destacar:

         Después de jugársela con “jugadores de experiencia” en su debut frente a Rafaela, Brindisi cambió por “los que mejores estaban”. Mantuvo a Farías en el once, y puso varios juveniles que ya venían jugando. Terminado el partido –sin importar el resultado- lo contundente y valedero para un equipo, y ante todo, su técnico es; que al fútbol –y sobre todo peleando el descenso- no se juega con la experiencia, se juega con jugadores de fútbol. Y en esta definición, se sitúa, a priori, cualquier jugador que este físicamente apto para el juego y con condiciones futbolísticas a la altura de las circunstancias.

         Brindisi, armó el equipo con cuatro centrales, dos cincos, dos diez y dos puntas. Colocó a Fernandez de volante izquierdo, y Miranda y Montenegro sueltos. Arriba, solo, a Farías. En el primer tiempo jugó muy mal, no generó ni una chance de gol y no supo como atacar tampoco. En el segundo siguió igual –es mentira que el cambio posicional de Morel influyó en el juego-, con Miranda flotando si saber donde pararse, Montenegro muy lejos del área y sólo se insinuaba algo con el ingreso de Caicedo y la voluntad de Fernández. Los goles cambiaron el partido, y si mereció más fue por empuje que por juego.

         Al respecto de los de los delanteros, un párrafo aparte merece Ernesto Farías: desde que empezó esta segunda rueda, demuestra que no quiere jugar para Independiente. Lleva errados todos los mano a mano que tuvo, que fueron varios y hoy estuvo 5 veces fuera de juego en 45 minutos. Una barbaridad y algo inconcebible en un delantero profesional. Una lástima, porque ni siquiera aporta desde el esfuerzo, sólo resta.
Caicedo es un cúmulo de músculos aparatosos que van para adelante con la cabeza gacha cual toro en rodeo. Por ahora le alcanza, aunque es muy poco. Lo más esperanzador está en el paraguayo Fernández, que tiene recursos para alimentar las expectativas puestas en él. (más…)

Gol; esa maldita obsesión

2 Abr

“En Gimnasia, cuando Gregorio Pérez era el entrenador, el equipo no jugaba bien. Hubo una serie de malos resultados en cadena. Una de las falencias en los partidos era, justamente, la definición de las jugadas. Un miércoles, el entrenador armó ejercicios para romper con esa sequía en la red. Pero los remates de todos eran defectuosos. Gregorio Pérez, con el silbato en la mano, se quejabade lo que pasaba”. Cuenta Facundo Sava en su excelente libro “Los colores del fútbol”. Sava, hoy entrenador de Unión de Santa Fe, da cuenta de cómo la interacción del jugador con el técnico, sin rango jerárquico de por medio, puede lograr alcanzar objetivos deseados y a su vez dificultosos. La historia continúa con una charla que tienen Pérez y Sava, donde el jugador le comenta que los jugadores se sienten presionados y le recomienda repetir los trabajos; “pero permití que nos podamos reír de lo que nos pasa, que nos carguemos si la pelota sale a la calle, demos premios a la mejor definición y a la peor. No la tiramos afuera a propósito, vamos a alentarnos, a competir entre nosotros, a desdramatizar”. La anécdota termina con una práctica tal cual el jugador se la recomendó al técnico. Al partido siguiente el equipo ganó.

Hoy, Independiente vive algo similar, con el agravante que pelea por no descender por primera vez en su historia. En los últimos tres partidos creó más situaciones netas de gol que en todo el torneo anterior, no obstante, apenas marcó un gol. Algo de lo que cuenta Sava se puede aplicar a esta realidad del rojo. Y algo que muchos hinchas se preguntan es cuando será la hora que los jugadores se “saquen la bronca” de no poder hacer un gol. Si uno mira las últimas definiciones de los volantes y delanteros de Independiente, puede asegurar que el que mejor pateó hasta ahora, fue un defensor. Sólo Morel Rodríguez contra Boca pudo mandar la pelota a la red. Y pateando con esa furia que se contiene cuando las cosas no salen y no buscando hacer un gol lindo, con clase o hasta con displicencia –Caicedo ante Boca y Quilmes, Leguizamon ante Quilmes, Benítez ante Boca- es como se sugiere, abría que iniciar el camino hacía la remontada, a este paso, casi utópica. (más…)

El DT del relato

19 Ago

Dos cosas: Estas líneas iban a ser publicadas el 6 de Agosto, la ilusión hizo que no lo hiciera. Y, estas líneas no tienen ningún tinte político ni intentan serlo, simplemente usaré ese juego de palabras que refieren a nuestro actual gobierno y su manera de ver la realidad para graficar el mundo que Cristian Díaz, técnico de Independiente, dice ver y lo que nosotros, los hinchas, vemos. No importa, políticamente hablando, en esta columna, estar o no de acuerdo con la presidente.
Lo peor que le pudo pasar a Independiente fue ese famoso gol de Farías ante Boca, en el torneo pasado. Díaz, por entonces DT interino, elevó en cuestión de segundos su autoestima y ego hasta el cenit de la soberbia alcanzando a comparar su filosofía de juego con la de Menotti y Guardiola. Lo cierto es que esa victoria le dio un crédito que quizá el nunca imaginó tener (en todo caso, para merecerlo, hay que demostrarlo), a pesar de que días antes de ese encuentro, había rifado el poco prestigio que le queda al club, jugando con suplentes una instancia decisiva de la Copa Argentina y perdiendo ante Belgrano de Córdoba, que por las dudas, también había alineado suplentes. (más…)

Después de 1950

10 Feb

La muerte de Luis Alberto Spinetta no sólo deja un vacío en el mundo del rock nacional y latinoamericano, sino que también invita a pensar que referentes quedan y tenemos a nivel cultural, político y deportivo en el país. Su ausencia no hace más que resaltar y (nuevamente) advertir, como cada vez se acentúa y descansa en aquellos que supieron ser precursores, líderes y ejemplos a seguir, ante la falta de nuevas figuras, que al menos, copiando o guiándose en esos seres representativos, le den al público una  opción más, rejuvenecedora si se quiere, para alimentar su apetito cultural.
Spinetta, Mercedes Sosa y Gustavo Cerati –aunque este no ha fallecido y se implora por su recuperación- son algunos de las tantas estrellas que han contribuido al desarrollo y fomento de la música nacional y que no obstante, han hecho de su popularidad un medio para un fin. Quizá en los últimos años el masivo acceso a información haya dado a conocer aún más la vida y obra de artitas que han dejado un fuerte legado. Hoy, a quien le importe, encontrar entrevistas, audios, videos o información más detallada de algún virtuoso músico esta al pedir de su dedo índice. Conocer y aprender con sus obras es de un acceso que a priori, sería casi obligatorio para cualquiera que tenga un interés, por mínimo que sea, de aprender.
A simple vista, parecería ser que la tropa que queda, comandados por León Gieco y Charly Garcia, tendrán que reafirmarse y mantenerse más que nunca vigentes, para que junto a un selecto grupo de idóneos laderos como Ricardo Mollo, Gustavo Santaolla, Indio Solari, Pedro Aznar, Andrés Calamaro, entre otros, sigan mostrando su obra y contagien (enseñen) a las generaciones más pequeñas, tratando de buscar el mismo cenit que buscó el rock nacional en sus inicios. Se trata, quizá, de librar una batalla –siempre en términos figurativos- para que la música sea un instrumento leal y de gran valor cultural de un país y sostenga esa búsqueda ante las irrupciones de ciertos grupos que, a puro bocinazos,  sólo buscan su satisfacción económica y su efímero acceso a la fama.
También la politica y el deporte siguen el mismo camino. Con sus pros y sus contras Nestor Kirchner seguramente sea el referente más significativo de la política argentina de los últimos 20 años. En un ámbito donde los fósiles parecen ser perennes a cualquier cataclismo o a la sociedad misma, la aparición del difunto ex presidente ha incorporado nuevamente el debate político en el país, con todo lo que eso significa. (más…)