Archive | septiembre, 2011

No tené una moneda

26 Sep

El andar tantos años en la calle algo me enseñó. O quizá, la sociedad en su locura diaria y decadencia permanente me impregnó como manejar una situación cotidiana del conductor argentino, sobre todo porteño o bonaerense; el limpiavidrios. Lo cierto es que me encontraba detenido en una esquina, porque la luz roja así lo ordenaba y un muchachito pequeño, flaco, de aspecto sucio y pelo empastado, se acercó raudamente hacia mi auto. Yo tenía la ventana a medio cerrar, pero en lugar de darle un cierre definitivo, opté por lo contrario, porque un recibimiento (a priori negativo), sería mejor aceptado por este purrete en lugar de menearle el dedito de manera despectiva y negativa a través del vidrio aislante.
Me marcó el vidrio con la mirada y lo apuntó con su limpiador, le hice una mueca con la cabeza negativa.
—Amigo, ¿tiene una moneda?
—No che. Nada. Le di unas monedas a un nene unos semáforos atrás y me quedé pelado.
—Nimporta migo, ta todo bien. Te lo limpio de onda.
—¡No no! Deja. En cualquier momento se larga— y me di cuenta de que uno siempre mezcla en su mejor momento de lucidez alguna frase pelotuda que echa por la borda la obra de arte empezada. No estaba nublado ni mucho menos iría a llover. Si a mi falaz pronóstico algo le faltaba para liquidarme como un mentiroso de poca monta, un cartel sobre el boulevard de la avenida recordaba que hoy era el día de la primavera. Y el sol no tenía intenciones de invitar a su prima la lluvia ni a nadie. (más…)

Escenario de una tarde de pelota

14 Sep

La bandera argentina estaba dibujada entre las dos copas de los paraísos; sólo faltaba el sol, que prefirió ser testigo desde lo más alto y apreciar mejor el paisaje. El pasto estaba seco, aunque conservaba cierta humedad luego de la mañana fresca y limpia.  Sobre el cordón, una hormiga trataba de consumar su hazaña y treparlo para poder llevar la rama a su guarida y así cumplir con su destino. Cerca, a escasos pasos de ese diminuto ser, picaba la pelota a la espera de la confirmación de los equipos. Mientras tanto, detrás de la canchita, padres jóvenes y ávidos de disfrutar los primeros calores del invierno, que son más bien la antesala de la primavera y que de alguna manera nos avisan que lo mejor está por llegar, miraban con asombro y placer como su pequeña hija se sacudía entre toboganes y hamacas. Yo preferí quedarme con esa postal, sin perder de vista la odisea de la hormiga y desatendiendo, por unos instantes, la conformación de los equipos. (más…)

Amorfo Rojo

5 Sep

Si la crisis son estados de evolución entonces que alguien le acerque un libro de Darwin a los dirigentes de Independiente. Otra derrota ante un ex “hijo” deja huerfano de DT a la institución de Avellaneda. La ida de Mohamed, lejos de arreglar algo, empeora la cosas. Independiente, mejor dicho, Comparada, su presidente, está empecinado en copiar el camino realizado por River.  Quizá alentado por la revolución que el millonario generó en la B, el presidente supone que podrá gestar otra epopeya en las filas nacionales y quizá también incorporar figuras pasadas y nombre rutilantes para la categoría como bien hizo su primo de Nuñez. Comparada es un baby Aguilar, y ante un juicio de valor infundado (quien suscribe no conoce a dicho personaje), el juzgamiento se basa en las performances que la TV y la gráfica ofrece de la realidad roja.
Pero volvamos a lo importante, su fue (o, mejor dicho, echaron) el técnico que sacó campeón al club después de una sequía que duró más de una década. El técnico que logró que Independiente sea plana principal de los diarios por sus festejos y no por sus desmanes y el DT que puso en orbita internacional, al menos por unos meses, a viejo Rey de Copas. Esa paparrucha del domingo, con mercenarios gritando contra los jugadores y cuerpo técnico es comida para los buitres. La bajeza de los dirigentes es aún más infame sabiendo que no son capaces de echar o comunicar una decisión que a puertas cerradas estaba cocinada hace rato y mandan a ignorantes, estúpidos y ladrones a bociferar por ellos, tratando de amedentrar a un grupo de pibes y hombres que tienen los bolsillos llenos de plata y que muy pocos sentirán en sus adentros el dolor de un mal momento. (más…)