Archive | Octubre, 2011

Empleo del beso

6 Oct

Déjeme mencionarle que el beso, a pesar de tener variadas y agraciadas aplicaciones, posee a su vez, usos que rozan la falta de acato. Aquí, en mi país, el beso en algo tan común, pero tan común, que lo único que se me viene a la cabeza para poder describirlo es que es tan usual como los besos que se brindan las damas y sobre todo caballeros en los vernáculos mafiosos italianos y americanos. Aquí, no es moco de pavo, es algo importante, clave y hasta le diría, definitorio. Muchas personas juzgan a su par de acuerdo al beso que da. Aquí nació, como tantas otras cosas, como una costumbre traída por los barcos europeos, allá por los siglos del descubrimiento. Seguramente, en los pobladores primitivos de estas tierras, dicho acto no sería el empleado entre sus pares y casi con certeza sería reservado para los ámbitos más sublimes y privados.
Sin embargo, aquí, como en muchas otras partes, el beso entre tantas otras aplicaciones y recursos, sirve para saludar, dar la bienvenida, recibir o despedir al prójimo. Y es aquí, mi querido señor, donde yo voy a detener y ahondar mi relato. Porque bien conozco que hay besos para sentenciar, para liquidar, para erotizar, para enamorar y un sinfín de cosas más. Pero el beso del saludo, el de entrada o salida, ese beso es el que me atañe en esta ocasión, porque sepa entender mi amigo, no es un simple gesto. No señor, es algo más. Significa la demostración de cariño o afecto, el afable sentir ante una amabilidad o la alegría por la presencia efectuada. El beso es el tema y aunque le suene obsesivo o hincha pelotas, con el perdón de la palabra, diré que ahondaré aún más mi ensayo y me detendré en el beso masculino, porque bien sabe, el beso hombre mujer o mujer mujer tiene muchas acepciones, ahora bien, el beso hombre hombre tiene pocas y salvando excepciones, únicas maneras de efectuarse, y aquí estimado, aquí es donde quiero detener la lupa y amplificar y analizar este suceso. (más…)