Archive | noviembre, 2011

Solo para amarte

24 Nov

Enloquecido estoy por amarte una vez más, cantaba Rata Blanca allá por los finales de los años 80, y hoy, muchos años después se me viene a la mente esa canción cuando pienso en escribirte. Una vez más, dice, y creo que tiene razón la canción, porque puedo decir que tu llegada se divide en dos momentos; uno que es aquel en donde la noticia es fresca, la concepción está en sus primeros amaneceres y las emociones tiene ese sabor mezcla alegría, sorpresa y ansiedad. Y la otra, que es aquella en donde ya estás con nosotros, ya te tenemos en brazos y lo que era nervios ahora son temblores, sacudones y todo en ebullición de tanta emoción contenida.
Ambas tienen algo en común, el amor está siempre presente y así como uno no entiende como puede amar algo que no ve y que es muy pequeño, tampoco comprende que no alcanza los besos y abrazos para demostrar que desde hace nueve meses sos lo más importante que tengo en la vida. Gracias a Dios y a tu madre, tengo la dicha de que ese amor tan incondicional e inexplicable, lo disfruto en duplicado. Entonces son lo más esencial que necesito en mi vida. Hoy, tu hermano esta preparando el terreno para tu llegada porque con cada mueca nueva, gesto aprendido o descubierto y especie de vocablo enunciado, genera en nosotros enormes expectativas y ganas de ver que vas a hacer vos y ¡como vas a ser!
Quizá porque esta es la segunda vez y uno se cree que aprendió todo o porque tal vez espera con sensaciones poco frecuentadas en la vida cotidiana, esto de esperar nueve meses se hace laaargo y a su vez raro; porque no está esa adrenalina que genera esa que se va a vivir por primera vez, y entonces todas esas energías depositadas en algo nunca antes conocido, ahora se bifurcan en varios caminos que van desde la ansiedad y la nueva alegría hasta dejar en segundo plano ese momento para preparar la previa como se debe. (más…)

Hablando de Independiente

14 Nov

Vos veías que Silvera…
– Tiene técnica…
Apuntaba a los palos. Yo estoy muy desencantado con el fútbol, ver Independiente como juega…
– También tiene que ver con el cuerpo docente. Nito Veiga era tipos que te explicaban las cosas, de porqué sucedían. Hablaba con un arquero y le decía vos te tenés que para así (haciendo una mueca al aire), con el pie por delante (nuevamente los brazos indicaban una posición), sino no podes retroceder. Decía que el futbolista no piensa, decide. Cuando vas a tomar una decisión… “no es que pensé”, no, vos decidís. Y decidís, pateo fuerte o a colocar. El que mejor decide es el que hace la diferencia. Solari cuando llegó a Independiente empezó a dar una hora más de entrenamiento. Y decía “una hora hoy, son cinco horas a la semana, en el mes son 20 y en el año…” y te sacaba la cuenta de cuántas horas más se trabajan y te da una ventaja muy grande respecto al resto. Porque hay condiciones generales que tenés y otras que las vas generando, las vas formando. Si vos le pegas 800 veces al arco vas a tener más posibilidades de acertar al arco si le pegas 20.
A mi me resulta de que no hay eso de entrenar, de estar una hora de más…
– Ni ganas. Vos hablás con cualquier jugador viejo y tenían una cosa que era la horca que era para cabecear, unas cubiertas en los arcos para patear y apuntar ahí
Bueno vos ves que algunos no saben patear arco.
– No puede haber un jugador profesional que tire un centro afuera. Trabajás de eso, entendés. Oyola una vez, dos corner afuera tiró. ¡No podés tirar un corner afuera! Eso es práctica.
Debe pasar con todos, viste que dicen que se van a jugar a la Play Station. Con veintipico de años, tienen todas las minas atrás…
– Esta bien pero no importa. Al revés, tenes que pensar que a los 30 años no juego más, me tengo que romper el culo ahora. No les pasa y tampoco tienen alguien arriba que se les diga “hacé esto, que te va a convenir”.

La charla con Pablo Vignola, periodista de Diario Popular y uno de los referentes en información objetiva y critica sobre Independiente comenzó, como no podía ser de otra manera, hablando de fútbol. El encuetro se dio en la misma redacción del diario y empezó con una mini referencia a la actualidad de los futbolistas del club, porque Independiente venía de perder todas las copas o intentos que jugó y apenas rescataba empates en el torneo local.  Hubo un lapso, pequeño, generado por un muchacho que ofrecía café a los ocupantes de esa redacción y la charla siguió. Un poco más de fútbol hasta que salió el tema de la censura que hicieron de su nota a Bochini y “el castigo” de no poder firmar sus notas.

– Y bueno… la otra bronca que hay es que todo lo yo dije es cierto. No sólo por la entrevista, todo lo que dije en mi carrera es cierto. No es que yo hice cosas que decís “eh que boludo”. Y la realidad de un montón de cosas que pasan me está dando la razón.
¿Comparada en Independiente?
– Bueno, yo le vengo pegando a las comisiones de Independiente desde Sande. En el 94, en Solo Fútbol, hice una nota que decía “Si Independiente no cambia se va al diablo”. Habían pasado un montón de cosas; una de ellas fue el partido homenaje a Bochini que Sande me dice; “sí, se colaron 20 mil personas”. Le robaron la plata de la recaudación a Bochini. A Bochini le debían tanta plata, le pagaron esa justa y no se recaudó más nada. La recaudación iba a ser toda para Bochini. Si le afanan a Bochini, de ahí para abajo puede pasar cualquier cosa. Y de hecho pasaron un montón de cosas. Y bueno, a partir de ahí, fue eso, vino Bottaro con Grondona, ahí también hubo cosas raras. En esa época vino Gomito Gomez. Él se quedó libre de Chicago, Cysterpiller lo compra en u$ 300 mil e Independiente va y lo compra en u$ 600 mil, es decir de cero pasó a 600 mil en tres horas. Me contaron también que estando Ducatenzeiler, él mismo le preguntó a un intermediario como se podía hacer para ganar plata y que no queden huellas o rastros. Y el tipo le dijo que la mejor manera era contratar un jugador, firmar un contrato por una plata, pagarle la mitad, la mitad te la quedas vos pero el jugador te firma el recibo por todo. Y el jugador, que quiere cobrar esa plata, lo acepta. En Independiente la denuncia no la hago yo, la hizo Rummenigge. Lo buscas en Internet y está.
En teoría dicen que le va a costar ganar en diciembre.
– La teoría hay que tomarla con pinzas. Hay que ver cuánta trampa hacen. Por sentido común, y sí votaran sólo los socios, ¡vivos!, no gana. Lo que pasa es que ahora hay una cuestión de orgullo. El está mal, no está bien. Y no se quiere ir, porque le inaugura la cancha otro. Más tarde o más temprano alguien la va a terminar la cancha. El dijo, hago la cancha y me voy.
Con esta realidad de Independiente, por lo menos hasta diciembre…
– (Me interrumpe, como sabiendo adonde me dirigía con mis palabras). Independiente tiene que sumar puntos en los dos torneos, sino termina en la promoción.
Te cambio de tema, como ves la llegada de Milito.
– Y… Milito volvió por una gentileza que nace de él.
Para mí se le pegó mucho y no es tan así…
– Cometió errores que los que lo vieron jugar saben que antes no los cometía. Creo que tiene que ver con la situación del club, el entró a un club en llamas y con la responsabilidad de que acá viene el tipo que va a enderezar las cosas. Entonces asume más responsabilidades de las que debe.
Cóntame algo de Ramón Díaz, ¿que te parece?
– Yo digo que el problema no es el técnico de Independiente. Entonces el análisis que podés hacer de un técnico es relativo. No va a alcanzar con su llegada. Independiente tiene un puñado de buenos jugadores, los arqueros y dos o tres más, entonces no alcanza. No tiene nada del medio para arriba. Podrá llegar a ganar dos o tres partidos, pero después van a estar los mismos jugadores, van a estar las mismas angustias, los mismos problemas, las mismas presiones y el mismo stress.
¿Te gusta su designación?
– A esta altura ya tengo prejuicios. Cualquier cosa que haga el presidente, un tipo que no tiene personalidad para sostener lo que hace… porque vos podés hacer lo que quieras y aguantarte las críticas. ¿Por qué mandar a callar a los que lo critican? Porque no desmiente, en lugar de apretar. Ahora se calmaron un poquito pero a mí me llamaban todos los días insultándome.
¿Tuviste miedo alguna vez con todo este perfil que generaste?
– No, porque yo aprendí que cuanto más ruido hacés, más protegido estás. Si vos tirás una noticia y te callás, por ahí vienen y te hacen algo. Un montón de veces llamaron acá para decir barbaridades de mí. Y es un trabajo de hormiga que hacen que les da sus frutos, porque no solo llaman acá sino que llaman a otros diarios también. Algunos le dan bola y otro no. (más…)

Un penal partido en tres

9 Nov

Seba Sanchez no tiene facebook pero sí sabe escribir y de paso tiene un programa de radio para comunicar sus pasiones. Gonzalo Ruiz es periodista, de Mendoza y también escribe. A ellos los invité a realizar un cuento, que en principio me había olvidado en algún lugar y que luego se me ocurriese invitarlos para que me ayuden a terminarlo. El cuento, como no podía ser de otra manera, era de fútbol. La excusa perfecta para unir a tres personas separadas por muchos kilometros aunque encolumnados detras de la misma causa. Entonces surgió este relato, que empieza en Buenos Aires, pega un tirón hasta Uruguay y mete un salto hasta Mendoza. Espero que lo disfruten, tanto o más como lo disfruté yo. Y yapó a Seba y Gonza.

─ ¡Callate, Foca! No ves que ya cobró─ increpó Aníbal.
El Foca era de por sí calentón y se puso peor porque íbamos uno a uno y faltaban cinco para que terminara el partido. Aníbal lo agarró y se lo sacó de encima al árbitro, pero el Foca estaba como loco.
─ ¡¡¡Pero si nos quiere cagar!!! ¿Qué me sacá? No ve que es un marmota─ el Foca seguía.
─ ¡Pará boludo! Ya tá. Callate que te van a echar ─ saltó Leche desde el arco.
Leche estaba confiado, por eso quería que le patearan el penal. Se había morfado el gol del empate y quería revancha, por eso no se movía del arco. Se quedaba quieto ahí para que se apuraran y se pateara el penal.
─ ¡Dale, dale, pajero! Vení. Ya tá─ Al final entre Aníbal y Esteban lo frenaron al Foca.
El árbitro era impresentable, se vendía solo, un viejo fracasado que no sólo fue un jugador frustrado sino también que lo fue en las ligas amateurs, por eso se deschaba su impune elección de juez, estaba inmutable esperando una última reacción del desquiciado jugador para echarlo, porque el Foca era calentón pero no boludo, le gritaba y cuestionaba pero no insultaba.
─ ¡Te hiciste el canchero, más vale que la atajés porque te meto el guante el orto y te hago un enema con los Reusch!─ amenazó Juan al Leche antes de que se disponga a hacer sus movimientos para amedentrar al ejecutante.
Quizá el resto del equipo se calentaba o bien trataba de calmar los ánimos, pero para Juan este partido era especial. Juan era callado, de pocas palabras aunque a veces muy sabias. El año pasado se perdió un gol debajo del arco contra el mismo equipo y eso le valió (le vale) ser el objeto de todas las cargadas cuando se juntan para comer algo cada fin de mes con el resto del grupo. Por eso, Leche notó que en esa amenaza no sólo estaba su intención de romperle el culo sino también la de vengar tantas cargadas no merecidas e infames, si tenemos en cuenta que ninguno del grupo es digno del hall de la fama sino más bien, apreciados integrantes del club de los rústicos. (más…)