Cuando la pobreza es abundancia

23 May

Independiente esta a tres fechas de redescribir su destino. O bien puede mancharlo aún más y arruinar lo -casi nada- que le queda de prestigio, no ascendiendo y teniendo que esperar seis meses (eso dicen) para subir a la primera, o puede matizar un poco esa sombra que lo va acompañar toda su vida, ganando los partidos que le quedan y ascendiendo a la primera categoría del futbol argentino. Hablar de categoría es ciertamente confuso. Cito textual de la R.A.E.: Categoría: Cada una de las clases establecidas en una profesión, carrera o actividad. Sirve, esta definición, para echar por tierra esa idea de que la primera división argentina es cenit al que aspira todo equipo de las divisionales menores. Más aún con el mamarracho que dicen van a hacer a partir del 2015. Aunque mejor no inmiscuirse en ese tipo de basuras y estupideces; cuando llegue, llegará. La mierda, a esa altura, no se va a notar.
La posta está en que Independiente “tiene” que ascender. Ahora bien, alguien, en este año que pasó desde el descenso hasta hoy, alguien en lo que va del torneo, alguien, analizó lo que tiene Independiente. Lo que es hoy Independiente. Alguien se pudo a pensar, siquiera un segundo, lo que le piden al técnico y a los jugadores. ¿Con que material pelea Independiente para ascender? Independiente no tiene nada. En todo su plantel debe haber 3 o 4 jugadores que puedan darle un pase al pie del compañero. ¿¡Hasta donde exigimos a un equipo cuya virtud todavía la están buscando porque no tiene!?
Dejando de lado cuán responsable es la dirigencia, los jugadores, los técnicos, etc., pensemos un segundo; con la clase de jugadores que tiene Independiente, no es bastante lo que ha hecho. Hagamos un análisis resumido de sus líneas; arquero tiene. Tanto Rodríguez como Assmann pueden atajar en la primera de cualquier club de la A. En la defensa, ¿que tal?… ¡agua! Lo mas rescatable es la aparición de Ojeda y hasta ahí nomás. Villalba levantó, pero cuando pisó el palito devuelta, lo sacaron. El resto… mejor, ni hablar. Basta con saber que en una divisional donde el 90% de los equipos juegan a tirar centros, Independiente no tiene ni contrató un central con buen juego aéreo. El único que tiene en un nivel aceptable en esa condición (Tula), rompe cráneos a codazos todos los partidos, regala goles o penales cada dos por tres y tiene 36 años. Vayamos a la mitad de la cancha. Toooodo sabiondo del fútbol, o sea, cualquier argentino, dice que sin un 5 no tenes medio. Okey. ¿El 5 donde está? ¿Vidal? Lo único que hace más o menos bien es patear de media distancia. Sobre las capacidades técnicas excluyentes para ser volante central, o sea, pase al compañero, buena ubicación, relevos, de vuelta saber pasar la pelota… ¡agua! Bellocq, es hoy titular, parece tener un poquito más de condiciones. Pero con un poquito no alcanza. Por los costados es una historia similar. Aquellos que aplauden a Mancuello porque “el tipo corre chabón, es el único que pone huevos boludo”, mejor que se dediquen a ver softball. No tiene un volante por afuera que sepa desbordar, tirar un centro o aunque sea patear al arco. El único que hace eso y, de vuelta, hasta ahí nomás, es Monserrat. Pero no es tenido en cuenta.
Y arriba. Ahí si es todo pan dulce. El ídolo (?) de la hinchada, Facundo Parra, es un delantero que tiene más goles por atropellada o carambola que pateando al arco. De hecho, no sabe hacerlo. Además, como se explica que un jugador que en un partido de despedida, de vuelta; ¡¡¡partido de despedida!!! -o sea, lo mas naif y bobo del fútbol- se erra 3 goles frente a un arquero inmóvil y regalado, y que ante la frase “Facu, te erraste 3 goles increíbles”, responda, es por el gel de pelo; como un tipo que hace semejante brutalidades juega en la primera de Independiente. Después, apena Pisano se destaca, pero nadie lo acompaña, o si alguien lo hace (Montenegro), siempre está a 20 metros de él, y el otro que parece querer hacerlo un poco mejor, es suplente (Insúa). Los otros puntas, o medio puntas, o como quieran decirles, son otros animalitos que juegan al futbol más que para trincarse una modelo a la noche en un boliche que para destacarse en un deporte.
Hecho semejante análisis (?), ¿les parece bien sentenciar que si Independiente no asciende es porque son todos unos muertos o porque no tiene con qué?
Hay que tener un poco de autocrítica, señor hincha. Independiente MERECE quedarse en la B. Un equipo que en los últimos 18 partidos ganó 5, MERECE jugar en una categoría menor a la que dice pertenecer.
Habrá lugar, en algún momento, para el análisis a la labor del DT. Que hizo milagros en la primera fase y después se quedó sin polvo de hadas para levantar a un grupo de pibes, que si los lleva a un torneo de la mutual de abogados en Lugano, apenas deambula por la mitad de la tabla. De Felippe, el menos culpable de esta actualidad roja, quizá se equivocó saliendo a jugar partidos por el puntito, sobre todo de visitante, sosteniendo jugadores que no rinden hace, por lo menos, 15 fechas. Pero no mucho más. Esto es fácil, yo no puedo hacer un asado rico y sabroso con piedras.
Independiente podrá ascender o no, lo cierto es que a partir de Julio (y no de Don “Todo Pasa”), si alguien no toma las ruinas de este club y en lugar de comenzar a levantarlo para su fortuna personal, no lo hace por y para la historia de la institución, Independiente estará condenado a ser un equipo chico y mirar cada vez más de lejos eso que dejó de ser hace años; grande.

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